lunes, 29 de noviembre de 2010

acabo de leer una frase que dice másomenos así: "la libertad que se sigue de no generar expectativas" y me llegó bien adentro.

a veces siento más presión por lo que los demás esperan de mí que por lo que en algún momento estoy viviendo o me está pasando. ahora que he decidido irme las voces se han calmado un poco. y bueno, es que han pasado más de dos meses. pero al comienzo fueron más repetitivas, gritaban, las escuchaba todo el tiempo. y todas tenían un mensaje claro: 'espero de ti esto o lo otro'.

y yo siento, entonces, que las voy a defraudar. que seré una gran decepeción y me vale un pito. he decidido irme para desocuparme de información, de prejuicios, de expectativas. para tomar las riendas de mi vida por mí misma, sin pensar qué esperan las voces, cómo pueden intervenir, cuál será su juicio.

"tomar la vida como un acto inaplazable" a eso debería reducirse la cuestión. asumirla como un acto político que necesita ser ejecutado aquí y ahora, y que no puede quedarse escuchando las voces, aun cuando muchas tardes me agobien.

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