miércoles, 2 de marzo de 2011

De pequeños sabemos sentir, sabemos mejor que nadie lo que significa piel.  
Cuál es el sentido de placer.
 Y, sin embargo, luego vamos a la escuela para olvidar.
                                                                                                                                    {Está mal mostrar el ombligo}.
                                                                                                                                                    
                                                                            ¿Por qué descubrimos los labios tan tarde?
                                                                                             
Nos sonrojamos cuando vemos un cuerpo desnudo y, aceptémoslo, a veces nos sonrojamos al ver nuestro propio cuerpo sin ropa.  /  Nadie nunca te recuerda que debes tocarte la piel, que se siente bien. Tienes que descubrirlo luego de manera torpe, con una connotación genital que no viene al caso.

No sé si el problema es que olvidemos mostrarlo, que sintamos que está prohibido confesar que tenemos demasiado frío, demasiado calor, que la ropa fastidia a veces, que se nos puso la piel de gallina al oír o sentir algo. Lo que sucede es que ya no nos acordamos, lo que sucede es que tenemos que aprender de nuevo, volver a tomar conciencia del cuerpo y su manera de manifestarse. De vez en cuando entrar a un baño a media mañana o media tarde y echarnos un vaso de agua en la cara sólo para asustarnos un poco. Ir al sitio de la casa donde cae el sol de la ventana, quitarse las medias y los zapatos y pisar el piso caliente por el sol y luego el frío, el caliente y el frío. Untarse cremas por todo el cuerpo, echarse miel y comprobar que cae más despacio que el agua, morderse las manos, quitarse la ropa y envolverse en una sábana. Tocar a las personas que queremos en lugares donde no solemos tocar a las personas que queremos, como detrás de las orejas, en las palmas de las manos, debajo de las uñas, tocarles las pestañas.

Hace poco me propuse un proyecto personal. Llevaría un diario de sensaciones corporales donde resaltaría qué partes del cuerpo sentía en cada momento. (Con colores, claro). A demás de aplazar la elaboración de los dibujos que servirían como plantilla para rellenar, luego pensé que era un poco bobo. En últimas dibujar no me ayudaría a sentir. Sin embargo, no he podido pensar en un mejor proyecto para poder aprender de nuevo. Inevitablemente todo me pasa por la cabeza y evitarlo sería, precisamente, el objetivo.  Una buena idea sería tener muchos amantes pero tengo problemas de gestión al respecto....

igual hay que hacerlo porque no podemos quedarnos quietos cuando ya sabemos está permitido mostrar lo que sentimos, comenzando por aceptar que no sentimos nada.


                   [Mi relación una persona cambia radicalmente a partir de que la toco]
         (Podría nombrar el día en que decidí conocerte de cerca) 

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